
En una pintura miramos con los ojos del Pintor, en una escultura sentimos las manos del escultor, y en una vidriera. Las vidrieras son diferentes en ellas interactúan la pureza del vidrio, la mano sensible del vidriero y todo esto se funde en el crisol de la luz.
La luz da vida a la vidriera al salir el sol y la apaga en el poniente, por esto decimos que es un arte dinámico, vive y mure para volver a renacer, dinámico por que cambia con la intensidad de luz, el tiempo, la estación; Sintetizando es un arte antiguo como antiguos son todos sus elementos.
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La vidriera floreció y llego a su máximo esplendor en la edad media, de la mano del abad Suger, (Padre de la Arquitectura Gótica) inspirado de los escritos del místico Sirio Dionisio Areopagita, quien en el siglo V escribió la filosofía neoplatónica de la luz.
Después adorno su iglesia de Saint-Denis, con las vidrieras más hermosas y radiantes para iluminar e inspirar en la Luz de Dios, este fue el florecimiento de la Arquitectura Gótica y de las Vidrieras. |
Desde entonces la vidriera y los vidrieros han evolucionado, también los materiales (Clases de Vidrios) y la función en sí de la vidriera, pasando de ser casi exclusivamente un medio para la inspiración religiosa, a ser parte importante de diseño y decoración. Con esta apertura, también en este oficio llegaron épocas de falta de calidad y de creatividad.
Por esto aconsejamos al futuro cliente que busque la calidad ante todo, ya que eso revertirá en el buen hacer del profesional, y en que su futura Vidriera sea un trabajo bien hecho.
Actualmente nuestro taller contribuye al buen hacer de este oficio, siendo fiel a las antiguas técnicas de trabajo, adoptando y buscando los avances técnicos, que nos permiten mejorar en nuestro trabajo.
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